Raúl Zaffaroni pidió una “ley de revisión por las causas de los presos políticos” y las declaraciones no fueron bienvenidas en la Corte Suprema

Su presidente Carlos Rosenkrantz y el ministro Horacio Rosatti, aprovecharon sus apariciones públicas para contestarle.

 

Cada dicho del penalista más famoso viene sucedido de una polémica, nadie quiere quedar exento de contestarle a Raúl Zaffaroni. Esta vez de nuevo, ante críticas al funcionamiento de parte del Poder Judicial, con una denuncia de la existencia de “presos políticos” y una propuesta de ley para que se revisen esos casos, desde la Corte Suprema de Justicia leyeron la propuesta como un “ataque” a la independencia del Poder Judicial.
Esta semana, en el marco de una entrevista al programa “El Destape Radio” el actual integrante de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y ex miembro de la Corte Suprema entre los años 2003 y 2014, aseguró que “El grado del desprestigio del Poder Judicial argentino es muy grande”.
“Aunque en el país hay 3 mil jueces pero es un desbarajuste que está haciendo una treintena de personas, y en gran parte se debe a una estructura bastante irracional del Poder Judicial”, explicó.
En ese marco, se alarmó porque “por primera vez en 30 años hay presos políticos en la Argentina”, y lo vió como consecuencia de una “persecución de un Poder Judicial concentrado”. Para solucionar en parte esta anomalía, Zaffaroni sugirió  “hacer una ley de revisión extraordinaria ante una Cámara y de ahí ir a la Corte”.
“No pienso en indultos ni amnistías, que no borran el delito, sino en un método de revisión extraordinaria en los casos en que haya habido arbitrariedad por parte de los tribunales”, aclaró declaraciones radiales.
Su opinión fue recogida nada más ni nada menos que por el actual titular de la Corte Suprema, Carlos Rosenkrantz, que aprovechó un evento que reunió a magistrados de todo el país para cuestionar la iniciativa, tildándola de “antirrepublicana” y “profundamente irrazonables”. En la misma senda se pronunció otro de los ministros del Máximo Tribunal, Horacio Rosatti.
Fue en el marco del acto e apertura de las Jornadas Científicas organizadas por la Federación Argentina de la Magistratura (FAM) donde, fiel a su estilo y a su idea de lo que tiene que ser un magistrado, el presidente de la Corte señaló que todos son jueces “de un país que adoptó como forma de gobierno la democracia constitucional republicana y es esa forma de gobierno la que determina lo que los jueces debemos hacer".
La idea del dictado de una norma “revisora” fue leída como una intromisión de los otros poderes dentro de la órbita del Poder Judicial, que afectaría el principio constitucional que reconoce la división entre Ejecutivo, Legislativo y Judicial.
"A nosotros los jueces nos toca solamente aplicar la ley. El hecho de que nuestro país sea una democracia refuerza la distinción, pues determina que sólo los órganos políticos que representan a la voluntad popular se encuentran legitimados para crear normas y ejecutarlas", aseguró Rosenkrantz.
Retomando su postura acerca de que un juez debe ser independiente “incluso de sí mismo”, El titular de la Corte agregó que la independencia judicial es inclusiva “de nuestras propias convicciones políticas y valoraciones personales”.
Zaffaroni, en cambio, siempre sostuvo que cada juez tiene su cosmovisión y su posicionamiento. “Cada uno tiene su cosmovisión, pero sí se puede hacer imparcialidad en el judicial, conforme el principio republicano de pluralidad ideológica”, sostuvo el autor del Tratado de Derecho Penal en una conferencia que fue cubierta por Diario Judicial, “es sano que adentro de un judicial haya debate, tensiones”, apuntó.
En una postura similar a la de Rosenkrantz, Horacio Rosatti también abogó por “terminar con las polémicas”. Ante el mismo auditorio en el Centro Culturar Kirchner, que un día antes atendió al discurso del presidente del tribunal que integra, el ministro fue determinante: “el Poder Judicial debe su existencia y su vigencia a la Constitución Nacional y, afortunadamente no depende ni de la voluntad ni de opiniones coyunturales".
En ese sentido, apuntó que el juez “no debe reemplazar al legislador”, remarcando los fundamentos del principio de división de poderes. En ese punto, Rosatti advirtió que los  magistrados tienen “una herramienta que es la declaración de inconstitucionalidad de las leyes que debemos aplicar con criterio muy restrictivo, porque los legisladores son los representantes directos del pueblo".
"A diferencia del político que tiene un amplio espectro de opciones para tomar su decisión, y que viene concebida por su formación ideológica, el juez posee una limitada capacidad de maniobra que consiste en interpretar las leyes que dicta el Congreso. El legislador crea las leyes, el ejecutivo las reglamenta y el juez las aplica. Pero todos los poderes tienen su límite en la Constitución Nacional. Se pide que el juez no juegue a ser político y estoy de acuerdo. Pedimos que el político respete las decisiones judiciales, aunque no las comparta", opinó.

 

Fuente: www.diariojudicial.com