Procesaron y embargaron a un electrotécnico por un accidente fatal al considerar que fue negligente en el cumplimiento de su actividad

El titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 41, Manuel De Campos, procesó y embargó a un electrotécnico por la muerte de una joven que cayó por el hueco de un ascensor.
El hecho ocurrió el 4 de septiembre, en un edificio del barrio porteño de Retiro.
Al representante técnico de la empresa encargada de controlar los dispositivos se le enrostra la presunta comisión del delito de homicidio culposo en perjuicio de Ana Ferreira Fernández.
De acuerdo con la investigación, el 31 de agosto el imputado fue al inmueble para realizar la revisión técnica mensual de los ascensores y como la puerta de rellano del elevador principal del piso 14 tenía llave, manifestó que no pudo chequear fehacientemente el funcionamiento de las cerraduras electromecánicas que evitan que las puertas se abran cuando no está la cabina. Así, se estableció que solo revisó un resorte existente y que a pesar de esa limitación informó que el dispositivo era apto para ser usado.
Cuatro días después, en horas de la madrugada, Ferreira Fernández fue al edificio a reunirse con unos amigos, en el piso 14. Cerca de las 9, abrió la puerta del palier privado del departamento y cayó por el hueco al no encontrarse la cabina en ese nivel, lo que le produjo la muerte a causa de severos traumatismos. Oportunamente, a pedido de la fiscalía, personal de la Oficina de Siniestros de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires efectuó un peritaje sobre el sistema de apertura de la puerta que determinó la existencia de una falla en la cerradura electromecánica que permitía su fácil apertura aun cuando no estuviese la cabina del ascensor.
Con base en las pruebas colectadas durante la pesquisa, De Campos dispuso el procesamiento sin prisión preventiva del profesional, al considerar que “fue negligente en el cumplimiento de su actividad como representante técnico encargado de la inspección de los ascensores del edificio en cuestión y garante de una fuente de peligro específica”.
Agregó que aprobó el uso del ascensor “a sabiendas de que había realizado un control incompleto e ineficiente respecto de sus trabas electromecánicas, lo que ocasionó el fallecimiento de la damnificada”.

 

Fuente: https://comercioyjusticia.info/